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Maternidad en países musulmanes

La figura de la madre tiene un valor muy importante en la religión musulmana. El nacimiento de un nuevo hijo es una gran alegría por se considera un favor de Alá (Dios). Los bebés se lavan tras el parto y lo primero que debe oír es la palabra  "adhaan".

Los padres suelen ponerle un poco de jugo de dátil a probar porque el primer sabor que debe probar es el dulce. De esta forma, se le da la bienvenida a los dulzores de llevar una vida musulmana correcta.

Una semana después del nacimiento se corta el pelo para eliminar impurezas e infortunios como símbolo de que ahora es un sirviente de Alá. En algunos países, el pelo se pesa y la familia dona el equivalente de su peso en plata a obras de caridad como agradecimiento.